¿Para qué sirven los huesos?

Los huesos, son las partes de una estructura rígida, que se encuentra en todos los animales denominados vertebrados, (peces, aves, reptiles, anfibios y mamíferos). Esta estructura, sostiene y da forma al cuerpo de los seres vivos que la contienen. Existe otro tipo de animales que tienen una estructura de seguridad, pero ésta se encuentra en la parte externa (caracolas, escarabajos etc.).

Los huesos se dividen en tejido óseo rígido y masas cartilaginosas. Los huesos cuentan con una parte interior blanda, que es rica en células madre maduras, y que tienen como finalidad reestructurar y reparar el hueso en caso de lesiones.

En la columna vertebral existe un tejido blando llamado médula ósea, y en esta se resguarda toda la central nerviosa que permite el movimiento y una cantidad muy elevada de células madre adultas, que se encargan de regenerar los huesos y la sangre.

Esqueleto humano, formado con huesos

Esqueleto humano  está  formado con huesos

En el cuerpo del ser humano existen aproximadamente 206 huesos, variando esto en algunas personas que pueden contener menos costillas. El esqueleto humano se divide en dos tipos, esqueleto axial y esqueleto apendicular. El Esqueleto Axial  consta del cráneo, huesos faciales, costillas, esternón, y columna vertebral. Y el Esqueleto Apendicular por la zona escapular/hombro, los huesos de las extremidades superiores e inferiores, y por la cintura pélvica.

Los huesos se dividen a su vez, dentro de sí mismos en  tejido óseo compacto, y el tejido óseo esponjoso.

El tejido óseo compacto  forma la capa externa de todos los huesos del cuerpo y  los huesos largos. El hueso compacto proporciona protección y sostén y ayuda a que los huesos largos resistan la tensión del peso que soportan.

El tejido óseo esponjoso, al contrario no está muy endurecido y es más frágil. Está formado por finas placas de hueso llamadas trabéculas. Los espacios entre las trabéculas de algunos huesos están ocupados por la médula ósea que es la que produce las  células sanguíneas. Este tipo de tejido óseo se encuentra en el interior de los huesos, mientras que el tejido óseo compacto se encuentra en el exterior, dando una especie de protección.

Los huesos están formados en su mayor parte por calcio, además contiene abundantes sales minerales, sobre todo una forma cristalizada de fosfato tricíclico una cierta cantidad de carbonato cálcico, colágeno, y otras sustancias.  Las sales minerales se acumulan en espacios microscópicos situados entre las fibras de colágeno,  después cristalizan y se endurecen, es el proceso llamado calcificación, en el cual se endurecen los huesos, de los niños y recién nacidos que al crecer, se hacen más rígidos y menos flexibles.

La enfermedad más común en los huesos, es la osteoporosis, pero para tratar de frenar su avance es recomendable consumir productos lácteos, que son ricos en calcio y consultar con el médico correspondiente.

¿Para qué sirven los huesos?

Los huesos son el medio de protección y sostenimiento que tienen los seres vivos que los poseen.

También son la base de transmisión o movimiento de células madre dentro del cuerpo de los seres vivos.

Son la estructura que da forma al cuerpo de quienes los contienen y son una concentración de calcio utilizable para la recuperación del tejido y lesiones en los mismos.

En términos agro-industriales, los huesos de los animales son molidos y utilizados como alimento para peces, aves, cerdos e incluso reces (aunque se ha prohibido el uso de este método en las reses debido a la transmisión del “síndrome de las vacas locas”).

En forma industrial, es utilizado el hueso como suministro de calcio para procesos plásticos o para ser agregado en pinturas. Para ello, son molidos los huesos de los animales grandes como reces, y ya pulverizados.

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