Para qué sirve furosemida

La furosemida es un medicamento diurético de la familia de los diuréticos de asa, los cuales trabajan sobre el sistema neural,  más específicamente en una zona llamada el asa de Henle, la cual controla en parte la generación de orina. Este fármaco se obtiene del ácido antranílico, el cual es a su  vez derivado del benceno y se usa como precursor químico.

La furosemida actúa al interferir en la ionización de potasio, sodio y de cloro en la rama  ascendente gruesa del asa de Henle. Por lo que esta no reabsorbe estos iones, sino que los libera aumentando el volumen de la orina. Junto con estos iones, la furosemida propicia la expulsión de otros elementos como calcio, amoniaco, magnesio, hidrogeno, bicarbonato y fosfatos, esto se cree que es debido a que inhibe una enzima llamada anhidrasa carbónica, la cual al ser inhibida propicia la excreción de bicarbonato.

Este medicamento se usa principalmente para tratar a pacientes aquejados de edema por insuficiencia cardiaca, a edema periférico, a síndrome nefrótico, cirrosis hepática y a la insuficiencia renal, entre otras enfermedades donde se requiere disminuir la retención de líquidos.

La furosemida al aumentar el flujo renal y permitir una disminución de la volemia (volumen total de la sangre), ayuda a que el filtrado glomerular sea más veloz, lo que se traduce en un menor gasto cardiaco. Pero esta reducción en el gasto cardiaco es solo temporal, por lo que puede regresar a los niveles anteriores, aunque cabe señalar que la furosemida ayuda a mantener la presión arterial baja, pues sigue manteniendo baja la resistencia periférica.

Este medicamento se administra  generalmente por vía oral, aunque también se puede administrar por vía parenteral según la gravedad o necesidad del paciente.

Por la fuerza de este medicamento, se aconseja que sea administrado bajo la vigilancia médica, pues la saluresis  puede reducir muy rápido los nivele de ciertos iones, especialmente de sodio, potasio y cloruro, siendo este último el que se pierde en mayor cantidad, disminuyendo con su perdida la acidez de la sangre, provocando una alcalosis hipoclorémica, además de una hipocaliemia, estas dos condiciones pueden provocar malestares e incluso desmayos, y en personas con cardiopatía la hipocaliemia puede provocar paros cardiacos, por ello es necesario un monitoreo médico para revisar que los niveles de iones estén en valores adecuados.

Esto es especialmente importante cuando se trata de pacientes con insuficiencia renal, daño hepático, anorexia u otras  condiciones donde la pérdida de líquido o sales puede empeorar las condiciones y provocar daños mayores.

¿Para qué sirve tomar la furosemida?

Al ser un diurético del asa de Henle, su principal indicación es para tratar el edema provocado por la insuficiencia cardiaca, por el síndrome nefrótico, y para tratar la presión arterial alta.

Pero además de estas condiciones, la furosemida se usa para tratar otros problemas relacionados con la retención de líquido y los edemas.

Entre otras enfermedades, la furosemida sirve para tratar estas condiciones:

  • Edema pulmonar
  • Edema por insuficiencia cardiaca crónica
  • Edema por insuficiencia cardiaca aguda
  • Edema cerebral
  • Síndrome nefrótico
  • Hipercalcemia
  • Cirrosis hepática
  • Hipertensión arterial
  • Deficiencia renal
  • Hipertensión ligera
  • Hinchazón de piernas debido a insuficiencia
  • Retención de líquidos asociados a enfermedades renales, hepáticas o cardiacas

Caja y pastillas de furosemida

La furosemida sirve para tratar edemas por insuficiencia cardíaca

Al permitir que se drene más rápido los líquidos, ayuda a disminuir los edemas provocados por la insuficiencia cardíaca, además de que ayuda a mantener estable la presión arterial.

La furosemida se usa contra el síndrome nefrótico y enfermedades renales

Al ser un diurético, ayuda a que los riñones liberen más rápidamente ciertas sustancias, especialmente las proteínas y sales, que en este síndrome se tienden a retener.

La furosemida sirve para la hipercalcemia

Gracias a la saluresis, este fármaco permite que el cuerpo de libere de iones de calcio, de potasio y de bicarbonato, por lo que se lo utiliza en casos de hipercalcemia para ayudar a reducir los niveles de este elemento en la sangre. Con ello se reducen los riesgos de ulceras pépticas, problemas cardiacos y otros desordenes provocados por la hipercalcemia.

¿La furosemida puede provocar efectos secundarios?

Sí, al igual que otros diuréticos, especialmente los diuréticos del asa de Henle, pueden provocar desequilibrios hidroelectrolíticos, por lo que solo se usa bajo prescripción médica, y preferentemente bajo vigilancia constante, pues la pérdida de electrolitos puede darse rápidamente.

Este medicamento esta contraindicado en embarazadas, lactantes, y niños pequeños, salvo previa valoración médica.

Entre los síntomas o efectos secundarios de la furosemida se encuentran:

  • Deshidratación por el exceso de poliuria
  • Desequilibrio de electrolitos
  • Hipovolemia
  • Alcalosis metabólica
  • Hiperuricemia
  • Ototoxicidad
  • Intolerancia a la glucosa
  • Hipercolesterolemia
  • Hipertrigliceridemia
  • Mareos
  • Nauseas
  • Dolor de cabeza
  • Parestesia

Ante cualquiera de estas situaciones, es muy importante acudir al especialista, pues pueden ser señales de trastornos más serios.

Este artículo es solamente para fines informativos y no suple la opinión médica profesional. Consulta a un médico.

Citar en formato APA: ( A. 2016, 11. Para qué sirve furosemida. Para qué sirven las cosas. Obtenido , de https://paraquesirven.com/para-que-sirve-furosemida/.)

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