¿Para qué sirve el azufre?

El azufre es un elemento no metálico que se localiza en el grupo VIA o familia del Oxígeno, en la tabla periódica de los elementos químicos. Su nombre deriva del latín Sulphur, por lo que sus sales se denominan sulfuros. Es un sólido amarillento con un fuerte aroma acre, pestilente, y se caracteriza por la facilidad con la que reacciona con otras especies químicas.

El azufre tiene un número atómico de 16, y su punto de fusión es a los 116°C. En su estado sólido, es de un color amarillo verdoso claro; al calentarse hasta la temperatura mencionada, cambia a un rojo intenso, en una forma altamente inflamable, y sus llamas son de un llamativo color azul pálido.

Este mineral es abundante en la naturaleza, tanto en la corteza terrestre como en el manto superior. Se localiza más concentrado en las zonas volcánicas, en los géiseres y las aguas termales, pues surge con el magma y acompañando la lava y las cenizas. Es parte de los minerales indispensables para la vida, pues todas las cadenas proteicas lo necesitan para su síntesis.

¿Para qué sirve el azufre?

Desde la antigüedad, el azufre ha tenido usos como aromatizante en templos y como fungicida y desinfectante en medicina y veterinaria. En forma del compuesto sulfato de calcio CaSO4, llamado también yeso, como material para construcción. En forma de ácido sulfúrico H2SO4, como reactivo químico. Además, como sustancias orgánicas, en la producción alimentaria y farmacéutica.

El azufre puro tiene multitud de funciones, especialmente en el ciclo de la vida, pues es un nutriente secundario indispensable para crear las cadenas proteicas que contienen todas las formas de vida. En su forma elemental (S), es usado en medicina para tratar infecciones y problemas de la piel, como el acné.

Sirve para:

  • Solucionar problemas de salud
  • Añadirse en actividades industriales
  • Procesos de la naturaleza
  • Tratar condiciones en la piel
  • Tratar la deficiencia de colágeno
  • Agregarse a suplementos alimenticios
  • Producir Metilsulfonilmetano
  • Componer fertilizantes, insecticidas y limpiadores
Jabón de azufre para el acné.

El azufre es un potente agente limpiador ante el acné.

Solucionar problemas de salud o en actividades

El azufre sirve para solucionar condiciones que se presentan en el cuerpo, sobre todo en la piel y en los órganos digestivos. Además, en algunos problemas cotidianos, se aplica este elemento para una solución rápida y efectiva.

Entre los problemas que soluciona el azufre se encuentran:

  • Acné
  • Seborrea
  • Urticaria
  • Fungosis en animales y plantas
  • Infecciones en la piel
  • Piel grasa
  • Caspa
  • Hongos en el cabello
  • Caída de cabello
  • Uñas quebradizas
  • Vejez prematura
  • Problemas en las articulaciones
  • Escasez en la síntesis de colágeno
  • Problemas intestinales
  • Cabello quebradizo
  • Suelo poco fértil para cultivos
  • Plagas en cultivos o casas
  • En llantas afectadas o estalladas, sirve como aditivo para caucho, en vulcanización

Añadirse en actividades industriales

Desde el siglo XIX, el azufre se ha usado para mejorar la resistencia del caucho, en el procedimiento llamado vulcanización. En este fenómeno, los anillos de ocho átomos de azufre S8 se encadenan con la estructura del caucho, para que se logre una superficie renovada y uniforme.

Aun hoy en día se usa el azufre para reforzar la resistencia de una variedad de materiales, como los plásticos y el asfalto, y para blanquear las telas y el papel. No obstante, sin duda uno de sus usos principales es la producción de ácido sulfúrico (H2SO4), un producto sumamente reactivo con aplicación amplia en las industrias alimenticia, farmacéutica y petroquímica.

Procesos de la naturaleza

En la naturaleza, el azufre cumple múltiples funciones, pues las coenzimas, las aminas y las cadenas proteicas lo requieren para poder ser sintetizadas; su papel en el ciclo de la vida es muy relevante, pues tanto animales como plantas lo requieren para la formación de proteínas y la generación y el buen funcionamiento de las células.

El olor desagradable del azufre se debe al ácido sulfhídrico (H2S), un gas que resulta de la descomposición por bacterias de proteínas que incluyen azufre en sus estructuras. Este gas está presente también en los volcanes, las refinerías petroquímicas, el petróleo, las minas de azufre y los organismos en descomposición.

Tratar condiciones en la piel

Una de las propiedades del azufre más reconocidas de la antigüedad es su capacidad para curar o restablecer las lesiones de la piel, relacionadas con infecciones y exceso de grasas. Se aprovechan sus propiedades antibacteriales y fungicidas.

El azufre ayuda a controlar las infecciones por hongos y bacterias causantes del acné y otras enfermedades de la piel. Para ello, se usaba en la antigüedad por medio de los baños termales azufrados o sulfurosos, o se aplicaba directamente sobre la zona afectada, en forma de ungüentos.

Actualmente, se continúan usando los ungüentos, jabones y cremas con azufre para tratar el acné. Sin embargo, no es conveniente aplicarlos con tanta frecuencia, pues la piel puede sufrir un paulatino enrojecimiento y, en el lapso más prolongado, quemaduras leves que pueden dejar huella.

Tratar la deficiencia de colágeno

Las proteínas necesitan del azufre para poder sintetizarse, pues una de las funciones de este elemento es ayudar a que las largas cadenas proteicas de queratina permanezcan unidas. Por ello, con la deficiencia del azufre natural, el cabello, las uñas y la piel suelen ser más propensos al quiebre.

Muchos remedios y tratamientos para el cabello y la piel, como el champú, incluyen ingredientes con altas concentraciones de azufre, como la cebolla, el ajo y huevos. Estos ayudan a restablecer la flexibilidad perdida en el tejido de la piel y el cabello.

Agregarse a suplementos alimenticios

Hay multitud de fármacos que usan diversas formas químicas del azufre, ya sea para potenciar los efectos de otras sustancias o para ayudar a que el cuerpo aproveche mejor el azufre que proviene de los alimentos.

Producir Metilsulfonilmetano

El metilsulfonilmetano es un fármaco que contiene azufre y que, según sus creadores, es una panacea o remedio espectacular, especialmente para las enfermedades relacionadas con las articulaciones.

Por la escasez de evidencia científica, se considera al metilsulfonilmetano como un medicamento ineficaz para combatir enfermedades, y sólo parcialmente útil para algunos casos de osteoartritis. El azufre presente en cebollas, ajos y otros alimentos ha sido aprovechado en forma de suplementos alimenticios a base de estos ingredientes.

Componer fertilizantes, insecticidas y limpiadores

El azufre se ha usado desde hace siglos para tratar las plagas, tanto las de insectos como las de bacterias y hongos. Del ácido sulfúrico (H2SO4) se derivan los sulfatos (Metal-SO4), que son compuestos químicos  usados para limpiadores, detergentes e insecticidas. Entre los más comunes, que se añaden a limpiadores líquidos, se encuentra el Lauriléter-sulfato de sodio.

El azufre también se ha empleado directamente, quemándose para que los gases que se forman, dióxido de azufre (SO2) y trióxido de azufre (SO3), desinfecten habitaciones, barriles y templos. El azufre en flor también se ha aplicado sobre las plantas, como los rosales, en los que trata las infestaciones de hongos.

Actualmente, el dióxido de azufre también se emplea como conservador de alimentos, sobre todo de productos vegetales o preparaciones a base de frutas.

Ácido sulfúrico

El ácido sulfúrico, compuesto del azufre, es materia prima para múltiples productos.

Efectos secundarios del azufre

El azufre, en su forma natural y como sus derivados, puede ser muy tóxico, corrosivo y dañino. Es el caso del ácido sulfhídrico (H2S), también llamado sulfuro de hidrógeno, que es un gas causante del olor a podrido de los organismos en descomposición.

El contacto directo de este gas con las vías respiratorias puede provocar irritación y daños a los pulmones y a la mucosa que protege y lubrica el aparato respiratorio. En algunos casos, si la concentración es alta, puede causar la muerte.

El ácido sulfúrico también puede ser peligroso, pues es uno de los ácidos más fuertes y es altamente corrosivo; su vapor es bastante agresivo. Es por la alta toxicidad de los derivados del azufre que se recomienda usar el equipo de protección personal adecuado.

Por sí mismo, el azufre puro puede ser irritante al contacto directo con la piel, sobre todo en las pieles sensibles o en las epidermis enfermas. El azufre que los animales y los humanos aprovechan proviene de las plantas que se ingieren y de los sulfuros que existen en la naturaleza.

Los derivados industriales y algunos compuestos naturales, al mezclarse con el azufre natural, pueden resultar nocivos.

Algunos efectos secundarios del contacto con azufre son:

  • Trastornos intestinales
  • Trastornos mentales
  • Intoxicación
  • Irritación pulmonar
  • Irritación en la piel
  • Problemas hepáticos y renales
  • Problemas reproductivos (por contaminación con azufre)

No se aconseja el consumo de azufre puro ni de sus derivados sin la vigilancia de un médico, por pacientes como mujeres embarazadas y mujeres en etapa de lactancia.

Este artículo es solamente educativo y no sustituye la opinión médica profesional. Consulta a un médico.

Citado APA: (A. . ¿Para qué sirve el azufre?. Revista Enciclopedia Para Qué Sirven las Cosas. Obtenido 09, 2019, de https://paraquesirven.com/para-que-sirve-el-azufre/ )

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