¿Para qué sirve el propóleo?

Propóleo es el nombre que reciben las resinas recolectadas por las abejas para fabricar una mezcla, que posteriormente servirá para proteger las colmenas y sellar huecos. El propóleo es una sustancia resinosa y gomosa, de color oscuro y de sabor fuerte, con notas de madera.

La palabra propóleo proviene del término griego propolis, que significa “protector de la ciudad”. Desde hace siglos, se conoce que esta sustancia era usada por las abejas como defensa contra infecciones e insectos invasores. Está constituida por la savia que las abejas melíferas recolectan de bosques de coníferas y álamos y otros árboles.

Además, el propóleo contiene cera producida por las abejas, polen, saliva, aceites esenciales y otros elementos que al combinarse forman esta sustancia, que puede presentarse en forma sólida, semisólida o líquida según la temperatura y el grado de cera e impurezas que contenga.

¿Para qué sirve el propóleo?

El uso más reconocido del propóleo es como remedio natural contra las infecciones, ya sea en heridas o las que producen enfermedades. También es útil para disminuir las molestias en enfermedades respiratorias, infecciones de la piel, en genitales, en la boca y en el estómago. Cabe aclarar que sólo se ha demostrado su eficacia en pocos padecimientos.

En ocasiones, suelen ser mitos populares los beneficios que se le atribuyen. Actualmente, el propóleo se comercializa en diferentes presentaciones. Las más comunes son: jarabe, grageas o polvo y pastillas de caramelo. Existen también tinturas y preparados con propóleo, ungüentos y productos para la piel.

Sirve para:

  • Participar en remedios medicinales
  • Tratar infecciones, lesiones y heridas
  • Combatir enfermedades de las vías respiratorias
  • Combatir enfermedades genitales e infecciones por hongos
  • Tratar cáncer, tumores y enfermedades crónicas

Participar en remedios medicinales

El propóleo ha sido utilizado durante siglos por la humanidad para distintos fines; entre ellos, para la cura y desinfección de heridas y el tratamiento de diferentes enfermedades. Su popularidad se ha incrementado gracias a los nuevos descubrimientos sobre sus beneficios, y al constante uso que las medicinas alternativas le han dado.

Tiene propiedades fungicidas y antisépticas, pues entre sus componentes se encuentran los flavonoides, que son metabolitos secundarios de las plantas con propiedades colorantes y medicinales.

Las cualidades más reconocidas de los flavonoides son como antioxidantes y antimicrobianos. Por tanto, el propóleo resulta útil contra infecciones y, en menor medida, contra algunas enfermedades.

En general, el propóleo sirve para:

  • Efectos desinfectantes
  • Efectos antimicrobianos
  • Efectos fungicidas
  • Efectos antioxidantes
  • Mejorar el sistema inmune
  • Protegernos contra los radicales libres
  • Tratar el herpes genital
  • Tratar el herpes labial
  • Tratar heridas bucales
  • Tratar infecciones vaginales
  • Tratar infecciones genitales
  • Tratar infecciones orales
  • Tratar heridas
  • Tratar lesiones en la piel
  • Tratar infecciones en la piel
  • Tratar quemaduras
  • Disminuir las molestias de la gripe
  • Proteger las vías respiratorias
  • Proteger el hígado
  • Proteger los intestinos
  • Disminuir las lesiones y aftas bucales
  • Disminuir las lesiones y heridas cancerosas
  • Disminuir la candidiasis orofaríngea
  • Mejorar la apariencia de la piel
  • Añadirse a caramelos medicinales
  • Añadirse a jarabes medicinales
  • Como ingrediente de ungüentos terapéuticos
  • Como ingrediente de grageas medicinales
  • Preparar tinturas con propóleo curativas
  • Como ingrediente de cosméticos
  • Como ingrediente de medicamentos alternativos
Frasco y pastillas de propóleo.

El propóleo está relacionado con el tratamiento de múltiples afecciones.

Tratar infecciones, lesiones y heridas

Las culturas antiguas como los griegos, los egipcios, los persas y los asirios ya empleaban el propóleo para tratar infecciones fúngicas, proteger y curar las heridas e infecciones de la piel, y para conservar los cadáveres. En el caso de los egipcios, el propóleo era fundamental durante el embalsamamiento de sus muertos, evitando que los hongos los corrompieran.

Actualmente, el propóleo sigue teniendo popularidad como desinfectante y fungicida, pues sus propiedades antimicrobianas ayudan a evitar la proliferación de parásitos y hongos. Este beneficio lo aprovechan las abejas para defender al panal contra bacterias y hongos.

El propóleo se suele aplicar directamente en las lesiones que se desean desinfectar, ya sea en forma de solución diluida, en ungüento o como tintura. También se emplea en quemaduras, pero sólo cuando el médico ha valorado previamente el caso, pues si es de gravedad, puede resultar peligroso poner sustancias encima de la piel dañada.

Combatir enfermedades de las vías respiratorias

El propóleo y sus derivados han sido empleados para ayudar a aliviar las molestias provocadas por infecciones y enfermedades en las vías respiratorias. Cabe aclarar que el propóleo no elimina las infecciones, sobre todo las provocadas por virus, pero ayuda a disminuir las molestias provocadas por infecciones oportunistas.

El propóleo ha demostrado eficacia contra infecciones fúngicas que invaden la garganta, el esófago y las vías respiratorias, además de los intestinos. Para ello, suele usarse en forma de jarabe, que se toma en poca cantidad durante varios días.

Combatir enfermedades genitales e infecciones por hongos

El propóleo, por su contenido de flavonoides y ácidos, tiene una gran capacidad para combatir la reproducción de los hongos. Ha demostrado cierta eficacia contra el muguet o candidiasis oral, disminuyendo las placas de hongos y ayudando a evitar que estos proliferen en la garganta o el esófago.

Para combatir estas infecciones, se suele emplear el jarabe de propóleo, pues pasa lentamente por la garganta, y se puede difundir por los tejidos internos más fácilmente.

El propóleo ha sido aplicado desde la antigüedad en la zona genital masculina y femenina, para el tratamiento de distintas enfermedades, entre ellas la candidiasis y otras infecciones por bacterias y hongos que afectan la zona genital.

El propóleo se suele usar en forma de tintura, la cual se aplica directamente en las zonas infectadas. En ocasiones también se aplica de manera interna, aunque pocos médicos aconsejan este tipo de uso del propóleo. También existen ungüentos y cremas que contienen propóleo y facilitan su aplicación en las zonas que lo requieren.

Tratar cáncer, tumores y enfermedades crónicas

El propóleo ha sido empleado en algunos lugares como medicamento contra el cáncer, la tuberculosis, la sífilis y otras enfermedades difíciles de curar. Su efectividad sobre estas y otras enfermedades no ha sido comprobada ni respaldada por ningún estudio, y aun así una variedad de medicinas alternativas u holísticas emplean el propóleo en diluciones y tinturas.

Aunque es cierto que los flavonoides y otras sustancias del propóleo son benéficas para la salud y ayudan a disminuir los radicales libres y el envejecimiento celular, es una mentira que el propóleo cure el cáncer, el sida y otras enfermedades.

Lo cierto es que el propóleo puede mejorar condiciones como las úlceras, heridas e infecciones oportunistas como la candidiasis, pero no cura los virus, ciertas bacterias ni evita o disminuye el cáncer, por lo que se desaconseja usar el propóleo como medicamento principal o reemplazar con él la medicación prescrita.

Propóleo

El propóleo es usado por las abejas para proteger la colmena.

Contraindicaciones del propóleo

El propóleo, no por ser un remedio natural está exento de precauciones por parte de los consumidores. Debe administrarse bajo vigilancia médica o evitarse por completo en personas como:

  • Pacientes alérgicos a las picaduras de abejas
  • Pacientes alérgicos a las coníferas
  • Pacientes alérgicos a árboles como los álamos
  • Pacientes alérgicos a algunas resinas
  • Pacientes alérgicos a las picaduras de otros insectos
  • Pacientes alérgicos al polen
  • Pacientes diabéticos
  • Niñas y niños pequeños
  • Mujeres embarazadas

El propóleo es fabricado por las abejas, por lo que las personas alérgicas a estos insectos o a sus productos deben abstenerse de consumirlo, ya sea en forma directa o en productos a los que se añade como ingrediente.

Por su contenido de azúcares, no es conveniente que las personas diabéticas o con problemas de control de la glucosa en la sangre consuman el propóleo. En caso de ingerirlo, es mejor que sea en cantidades pequeñas y bajo supervisión médica.

Efectos secundarios del propóleo

El propóleo sí puede provocar efectos secundarios, sobre todo cuando hay antecedentes de las alergias previamente mencionadas.

Algunos efectos secundarios del consumo de propóleo son:

  • Probabilidades de botulismo en niñas y niños
  • Una gravedad mayor del asma alérgico
  • Algunos trastornos gastrointestinales
  • Surgimiento de granos en la piel
  • Enrojecimiento de la piel
  • Sensación de picor en la piel
  • Estornudos más frecuentes
  • Sensación de picor en la nariz

Este artículo es de carácter informativo y no sustituye la opinión médica profesional. Consulta a un médico.

Citado APA: (A. . ¿Para qué sirve el propóleo?. Revista Enciclopedia Para Qué Sirven las Cosas. Obtenido 02, 2019, de https://paraquesirven.com/para-que-sirve-el-propoleo/ )

Categoría: Salud | Comentarios: 0

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