¿Para qué sirven los intestinos?

Intestino es una palabra de origen latino, “intestinus”; define al tracto digestivo que abarca desde el estómago hasta el ano.

El intestino consta de largos tejidos tubulares que se alojan en la cavidad abdominal y en los mamíferos se divide en dos secciones, Intestino delgado e Intestino grueso.

El primero comienza en el píloro, que es la abertura de la parte final del estómago, que es en donde pasa el alimento en forma casi líquida hacia el duodeno y culmina en el ciego del colon, que es el inicio del intestino grueso.

El segundo abarca del colon hasta el ano, que es en donde culmina el trayecto del bolo alimenticio. El alimento es desplazado por movimientos peristálticos (contracciones rítmicas de fibras musculares del aparato digestivo) y en este trayecto, el intestino va absorbiendo los nutrientes restantes en el bolo alimenticio.

¿Para qué sirven los intestinos?

 El intestino tiene la función de absorber los nutrientes que se encuentren en el bolo alimenticio.

 Inicialmente pasa el alimento al intestino delgado en forma líquida, y absorbe gran parte de los nutrientes del alimento. El intestino delgado se encuentra recubierto de un revestimiento o mucosa, que lo protege del ácido producido por el estómago y cuenta  con pequeñas vellosidades que secretan substancias para la digestión intestinal, todos los nutrientes los traslada al torrente sanguíneo.

Estructura interna de los intestinos

Los intestinos son un complejo sistema que mantiene vivo al organismo

 Después de  ser disuelto el alimento en el estómago, el intestino delgado traslada el bolo alimenticio y en el trayecto absorbe nutrientes, posteriormente llega al intestino grueso; esta sección absorbe la mayor parte de los líquidos del bolo alimenticio y se encuentra recubierta de un revestimiento mucoso liso que secreta mucus con el fin de lubricar los materiales de desecho. Esta parte del intestino segrega substancias como  bicarbonato que disminuye la acidez restante.

El sistema digestivo se vale de bacterias que descomponen algunas fibras y producen vitaminas k y b7 que se absorben en la sangre.

La parte final del tracto digestivo, está formada por el colon el recto y el ano. Una corta bolsa llamada cieno une el intestino delgado con el colon, y resulta que el ciego, el colon y el recto forman el intestino grueso que mide aproximadamente 1,5 metros de longitud.

Los gases característicos son producidos por las bacterias alojadas en el intestino grueso, las cuales descomponen substancias como la fibra y son indispensables para la digestión.

Los desechos son convertidos en el colon en desechos (heces) las cuales son desechadas por el ano; al llegar a este punto, se han absorbido la mayor parte de los nutrientes alimenticios.

En las paredes del canal anal hay dos fuertes hojas planas de músculos llamados esfínteres uno interno y otro externo, que actúan como válvulas que   se relajan durante la defecación, se abren y cierran para expulsar las heces.

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