¿Para qué sirve imipramina?

La imipramina es un medicamento antidepresivo perteneciente al grupo de las dibenzazepinas que son sustancias derivadas de la dibenzazepina, que a su vez es un tranquilizante compuesto por dos anillos de benceno anudados a las azepinas.

La imipramina pertenece al grupo de los llamados antidepresivos tricíclicos, estos se caracterizan por tener tres anillos en la composición de su cadena química. La imipramina se deriva de la dibenzazepina que es un tranquilizante que actúa sobre los receptores de serotonina.

Mecanismo de acción de imipramina

El mecanismo de acción de la imipramina se debe a que interviene en los receptores de serotonina, de noradrenalina y de otros neurotransmisores, impidiendo que estos sean recaptados por la membrana neuronal. De esta manera estos neurotransmisores están más disponibles para ser usados por el sistema nervioso central.

La imipramina también tiene efectos anticolinérgicos, es decir que actúa sobre la acetilcolina que es un neurotransmisor encargado de mediar varias funciones del sistema parasimpático. La acetilcolina es necesaria para el metabolismo, la digestión, el peristaltismo (movimientos intestinales), la micción y el ritmo cardiaco. Por ello al inhibir la imipramina a la acetilcolina se disminuyen problemas como la enuresis, el terror nocturno y los ataques de pánico.

La imipramina se ha usado desde la década de 1960 como tratamiento para todo tipo de depresiones, aunque actualmente su uso está más limitado debido al descubrimiento de tratamientos más efectivos y a los efectos secundarios de la imipramina.

La imipramina además de usarse como antidepresivo, se usa como tratamiento para controlar los terrores nocturnos y la enuresis, que es cuando los niños se orinan en la cama por las noches. Es usada para controlar y prevenir los ataques de pánico y los síntomas que estos traen, como latidos, sequedad bucal, sudores y trastornos intestinales.

¿Para qué sirve tomar imipramina?

Al ser un antidepresivo y calmante la imipramina sirve para ayudar a los pacientes con depresión a controlar y mejorar su estado de ánimo. Gracias a sus efectos anticolinérgicos también ayuda a controlar y problemas como la enuresis infantil, los ataques de pánico y crisis de angustia.

La imipramina sirve entre otras cosas para:

  • Depresión
  • Depresión neurótica
  • Melancolía
  • Déficit de atención (casos específicos)
  • Ansiedad
  • Tranquilizante
  • Síndrome doloroso crónico
  • Crisis de angustia
  • Enuresis nocturna infantil
  • Síndromes depresivos
  • Terrores nocturnos
  • Cuadros de histeria
  • Hipocondriasis
  • Problemas de concentración (casos específicos)
  • Incontinencia por tensión
  • Incontinencia urinaria (casos específicos) 

La imipramina como tratamiento de depresión, melancolía y ansiedad:

El uso más común y apropiado de la imipramina es como antidepresivo para todos los casos de depresión, pues es un antidepresivo con amplio margen de actuación. Es empleado para tratar distintos tipos de depresión, como la depresión neurótica, la depresión psicótica, la depresión y distrofia miotónica, la depresión endógena y la depresión exógena. La imipramina se usa como medicamento principal o como parte de una terapia farmacológica, según el tipo de depresión o trastorno conductual del paciente.

La imipramina es empleada también para tratar la melancolía, la ansiedad y los cuadros depresivos. Al ser un tranquilizante se emplea para controlar las crisis de angustia y los ataques de histeria.

La imipramina es usa en caso de enuresis, incontinencia por tención e incontinencia:

La enuresis es cuando se emite orina de manera involuntaria, principalmente cuando se ha pasado la edad de control de esfínteres, es decir alrededor de los 5 años de edad. Este fenómeno suele ocurrir más frecuentemente durante la noche, mojando los niños la cama sin darse cuenta pues esto ocurre mientras duerme.

La imipramina es el medicamento más recetado para ayudar a los niños mayores de 5 años, pues disminuye efectivamente los síntomas y mejora el control de la micción por los niños. Es empleada en conjunto con terapias psicológicas para ayudar a los niños a lidiar y superar este problema.

También es empleada en algunos casos específicos de incontinencia, pues aunque no se conoce plenamente su mecanismo de acción sobre el control vesical, pero se sabe que sus propiedades anticolinérgicas intervienen en un mejor control de la micción. La imipramina reduce la contractilidad vesical, al tiempo que aumenta la resistencia al vaciado de la vejiga.

La imipramina solo es efectiva sobre ciertos tipos de incontinencia, generalmente se emplea acompañada de otros anticolinérgicos y medicamentos complementarios.

La imipramina como tratamiento contra terrores nocturnos, crisis de angustia y trastornos de conducta:

Al ser un tranquilizante la imipramina ayuda a recobrar la calma a las personas que están pasando por una crisis de angustia. Las crisis de angustia o trastorno de pánico se caracterizan por provocar un miedo o terror intenso en pocos minutos, este miedo o terror suele estar acompañado por varios síntomas físicos, principalmente palpitaciones fuertes, sudoración, asfixia, nauseas, mareos, desmayos, escalofríos y temblores. Estos ataques de pánico pueden no tener relación alguna con algún acontecimiento que provoque miedo, sino que se presentan incluso en momentos de calma. La imipramina ayuda a controlar los síntomas y también disminuye la ansiedad y la depresión. Esta suele ser usada bajo estricta supervisión pues puede provocar efectos secundarios.

Los terrores nocturnos son trastornos del sueño producidos por la hiperactivación del sistema nervioso central, esta hiperactivación ocurre mientras los niños duermen y se debe a que al sistema nervioso de los niños aún está en desarrollo. Esto provoca en los niños terrores o miedos acompañados de gritos, sudoración, palpitaciones y llanto. Son similares a las pesadillas, pero como se producen entre etapas del sueño no se producen imágenes o recuerdos de lo que provocó el terror. La imipramina se emplea en conjunto con la terapia y un cambio de hábitos, para ayudar a disminuir los terrores nocturnos en niños.

¿La imipramina puede provocar efectos secundarios?

Sí, al tratarse de un antidepresivo tricíclico con propiedades anticolinérgicas, puede provocar efectos secundarios potencialmente dañinos, similares a los de otros anticolinérgicos. Por ello este medicamento solo suele ser recetado después de una buena valoración del riesgo beneficio, y se suele emplear solo en casos específicos.

Algunos de los efectos secundarios de la imipramina son:

  • Fatiga
  • Somnolencia
  • Delirio
  • Alucinaciones
  • Aumento en las tendencias suicidas
  • Agresividad
  • Resequedad en la boca
  • Sudoración
  • Cambios en la micción
  • Taquicardia
  • Náuseas
  • Vómito
  • Problemas intestinales
  • Urticaria
  • Aumento de peso
  • Cambios en la libido

Estos síntomas varían de persona a persona, y solo algunas presentan estos efectos secundarios. Es importante que ante cualquiera de estos síntomas se informe inmediatamente al médico. A veces al interrumpir el medicamento se producen otros síntomas, sobre todo trastornos gastrointestinales, por ello es recomendable preguntar al médico antes de suspender el medicamento.

Las mujeres embarazadas, los niños pequeños y las lactantes solo pueden tomar este medicamento bajo muy estricta supervisión médica.

Este artículo es solo para fines educativos y no suple la opinión médica profesional. Consulta a un médico.

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