¿Para qué sirve el páncreas?

El páncreas es uno de los órganos pertenecientes al sistema digestivo de los vertebrados. En los humanos esta ubicado en la profundidad del abdomen, aproximadamente a la misma altura que la primera y la segunda vértebras lumbares, por la misma zona que las glándulas suprarrenales. El páncreas se encuentra detrás del estómago y está conectado al intestino delgado por el duodeno gracias a la ampolla de Vater, y al hígado por el conducto de Wirsung.

La palabra páncreas viene del idioma griego, está compuesta por las palabras pân que significa todo y kréas que significa carne, pues físicamente es un órgano con una consistencia diferente a la de otros órganos. El páncreas es una de las denominadas glándulas mixtas, pues tiene una parte exocrina que interviene directamente con la digestión, y una endocrina que se encarga de la producción de hormonas y del metabolismo.

Físicamente el páncreas humano es un órgano alargado, con forma similar a una lengua. El páncreas está formado por tres partes principales, la más ancha se llama cabeza y es la parte que está unida al intestino delgado, la parte media del páncreas se llama cuerpo, y la parte más delgada se llama cola.

El páncreas es una de las principales glándulas del cuerpo, es la encargada de varias funciones importantes para la digestión, la producción de energía y para la salud de todo el organismo. El páncreas es el encargado de segregar los llamados jugos pancreáticos, que es la secreción transparente compuesta por agua, electrolitos y diversas enzimas que intervienen en la digestión de los alimentos, y más específicamente en la síntesis de proteínas, carbohidratos y grasas  para que el organismo las aproveche y las convierta en energía y en nutrientes.

Además de ayudar en la digestión, el páncreas es la glándula del organismo encargada de la producción de insulina y de glucagón, las cuales son hormonas necesarias para la transformación y aprovechamiento de los glúcidos, que serán transformados en energía. La insulina y el glucagón son creados en el páncreas en unos acúmulos de células llamados islotes pancreáticos o de Langerhans, estos islotes también crean otras hormonas y péptidos como la somatostatina y ciertos anticuerpos llamados inmunoglobulinas.

La mayor parte del páncreas está formada por células redondeadas llamadas acinos pancreáticos, que son las encargadas de la producción exógena de secreciones con enzimas digestivas, las cuales van directo al intestino delgado para la digestión. Los islotes de Langerhans son pequeños cúmulos de células repartidos por todo el páncreas, pero se encuentran en mayor cantidad en la cola, estos islotes son los encargados de la producción de la insulina y el glucagón, por ello cuando se dañan se altera la producción de insulina y se produce la diabetes u otros trastornos metabólicos.

Pero… ¿para qué sirve el páncreas?

El páncreas es uno de los órganos necesarios para digestión, la producción y aprovechamiento de energía, pues es el encargado de la descomposición de los ácidos nucleicos, carbohidratos, proteínas y lípidos necesarios para el funcionamiento del resto de los órganos.

El páncreas

El páncreas sirve entre otras cosas para:

  • Producir jugo pancreático.
  • Producir enzimas digestivas.
  • Asimilar los nutrientes de los alimentos.
  • Ayudar a transformar los alimentos en energía.
  • Regular el metabolismo.
  • Producir insulina.
  • Producir glucagón.
  • Producir amilina.
  • Producir somatostatina.
  • Producir polipéptido pancreático.
  • Producir gastrina.

El páncreas en el proceso de digestión, nutrición y metabolismo:

El páncreas al ser una glándula mixta tienen varias funciones, entre ellas el producir enzimas para que los alimentos sean convertidos en nutrientes, y sean separados en carbohidratos, lípidos y ácidos nucleicos y proteínas.

Sin el páncreas no sería posible metabolizar los azucares, algunas grasas y otras sustancias que provienen de los alimentos.

El páncreas también es necesario para la digestión de los alimentos, pues ayudan a la descomposición de cada alimento, permitiendo al organismo aprovechar los nutrientes y separar los desechos.  Gracias al contenido de bicarbonato del líquido pancreático, se impide que los ácidos estomacales dañen el duodeno, ayudando a mantener un equilibrio ácido-base.

El páncreas es un órgano indispensable para el metabolismo, pues las enzimas que produce son las encargadas de llevar los nutrientes al torrente sanguíneo, donde serán aprovechados por el resto del cuerpo. El páncreas también es el encargado del procesamiento de los glúcidos y los lípidos, ayudando a que el organismo los transforme en energía o los almacene en forma de grasa.

Diabetes, glucosa y glucagón:

El páncreas tiene en su interior unos cúmulos de células llamados islotes pancreáticos o de Langerhans, que son las células encargadas de la producción de somatostatina, insulina y de glucagón. Estos islotes son muy pequeños y escasos, pero su función es indispensable para la vida.

La insulina y el glucagón son dos hormonas anabólicas necesarias para mantener equilibrio de la glucosa en la sangre, tanto en humanos como en animales. La insulina se encarga de bajar el nivel de glucosa en el torrente sanguíneo cuando esta es excesiva, y el glucagón se encarga de aumentar los niveles de glucosa cuando estos disminuyen, ayudando a que  las células tengan disponible glucosa para obtener energía.

El ser humano al igual que los animales, obtiene azucares de diferentes alimentos,  transformado los carbohidratos en glucosa necesaria para obtener energía para vivir.

Pero cuando en la alimentación existen excesos, como ingestas desmedidas de carbohidratos complejos y grasas que no serán aprovechadas, el páncreas se encarga de producir mayor cantidad de insulina para ayudar a evitar la sobreproducción de glucosa en la sangre. De esta manera el excedente de calorías de los carbohidratos y de las proteínas se almacena en forma de grasa en el cuerpo, para cuando exista la necesidad de usarla.

Cuando los islotes de Langerhans se dañan se disminuyen o alteran las producciones de glucagón y de insulina, llegando en muchos casos suspender por completo la segregación de insulina.  La falta de insulina provoca varios trastornos metabólicos, siendo la diabetes el principal y más complicado de ellos.

Cáncer de páncreas, pancreatitis y fibrosis quística:

El páncreas es un órgano muy delicado, que puede dañarse fácilmente y provocar enfermedades o trastornos mortales. La enfermedad más común provocada por trastornos en el páncreas es la diabetes, pues se produce por daños en los islotes pancreáticos secretores de insulina.

Además de la diabetes existen otras enfermedades que afectan al páncreas. Las más comunes son el cáncer de páncreas, la pancreatitis y la fibrosis quística.

El cáncer de páncreas es el crecimiento de tumores en el páncreas, es considerado uno de los canceres más agresivos y difíciles de tratar, pues por la ubicación del páncreas es complicado detectar anomalías con los estudios comunes.  El cáncer de páncreas puede aparecer después un tiempo de padecer diabetes, luego de una pancreatitis o cuando hay antecedentes familiares de cáncer. El cáncer de páncreas no suele provocar síntomas sino hasta muy avanzado su estado, y los que aparecen son similares a otros trastornos digestivos.

La pancreatitis es la inflamación del páncreas o la destrucción del páncreas por sus propias enzimas digestivas. Existen dos tipos de pancreatitis la pancreatitis aguda y la crónica.

La pancreatitis crónica es cuando el páncreas se inflama de manera progresiva impidiendo sus funciones normales, provocando diabetes, trastornos digestivos y desnutrición. No  hay una causa única que la provoque, por lo que es difícil prevenirla, aunque existen factores genéticos, ambientales y enfermedades que están relacionadas con su aparición, en especial el alcoholismo y la fibrosis quística.

La pancreatitis aguda es cuando la inflamación del páncreas sucede súbitamente, provocando trastornos metabólicos graves y muchas veces mortales. La pancreatitis aguda puede ser provocada por cálculos en la vesícula biliar, lesiones en el páncreas, infecciones oportunistas, enfermedades infecciosas y parasitarías, medicamentos, drogas, cirugías en otros órganos, alcoholismo.

La pancreatitis aguda es muy peligrosa y puede ser mortal, puede provocar trastornos metabólicos graves, como hipoglucemia (baja de glucosa en la sangre) hiperglucemia (elevación de glucosa en la sangre) hipocalcemia (bajo nivel de calcio en la sangre) e  hiperlipidosis (niveles elevados de grasa en la sangre). Además de estos trastornos graves, la pancreatitis aguda puede provocar septicemia, sobre todo si bacterias alcanzan otros órganos.

La fibrosis quística es una enfermedad de tipo genético caracterizada por provocar una gran cantidad de mucosidad densa en diversos órganos, principalmente los pulmones, el páncreas, los intestinos y el hígado. En el páncreas la fibrosis quística provoca pequeños tumores que dañan progresivamente al páncreas. Esta enfermedad no tiene cura, pero existen tratamientos que prolongan la vida.

La fibrosis quística en algunos casos puede provocar diabetes, pues los islotes dejan de producir insulina o la producen escasamente. La fibrosis quística también puede provocar pancreatitis o en algunos casos cáncer.

Este artículo es solo para fines educativos y no suple la opinión médica profesional.

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